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Trasplante de Córnea (Queratoplastia)

La queratoplastia moderna ya no siempre reemplaza toda la córnea. Hoy se puede sustituir solo la capa dañada, lo que cambia la recuperación y el riesgo de rechazo.

En qué consiste

El trasplante de córnea, la queratoplastia, consiste en la sustitución del tejido corneal cuando está opacificado y no tenemos otra forma de recuperar la transparencia.

Actualmente la queratoplastia está muy evolucionada y podemos sustituir sólo la parte de la córnea que está opacificada, en lugar de reemplazarla por completo como se hacía de forma sistemática en el pasado.

Las tres modalidades

Queratoplastia anterior. Se trasplantan las dos capas anteriores de la córnea, conservando la capa interna del propio paciente.

Queratoplastia endotelial. Se trasplanta sólo la capa interna. Es la indicada cuando el problema está en el endotelio, la capa responsable de mantener la córnea deshidratada y por tanto transparente.

Queratoplastia penetrante. Se trasplanta todo el grosor de la córnea. Sigue siendo necesaria cuando la afectación compromete todas las capas.

Cómo se decide

La elección depende de qué capa está dañada, de la causa de la opacidad y del estado del resto del ojo. La evaluación previa determina si el paciente es candidato y qué técnica ofrece el mejor resultado en su caso concreto.

Es importante entender que la córnea es solo una parte del sistema óptico: si existe patología del nervio óptico o de la retina, recuperar la transparencia corneal no devolverá por sí solo la visión. Por eso la valoración previa incluye el estudio del resto de las estructuras oculares.

Preguntas frecuentes

¿Por qué existen tres tipos de trasplante?

Porque la córnea tiene capas con funciones distintas y no siempre están todas dañadas. Si el problema es solo la capa interna, reemplazar toda la córnea sería innecesario. Sustituir únicamente el tejido enfermo acelera la recuperación visual y reduce el riesgo de rechazo.

¿Cuánto tarda en recuperarse la visión?

Varía mucho según la técnica. Las queratoplastias laminares suelen recuperar antes que la penetrante, que puede requerir meses y ajustes de sutura hasta estabilizar el astigmatismo. Se le indica el horizonte realista de su caso antes de la cirugía.

¿Existe riesgo de rechazo?

Sí, es la complicación más característica de este procedimiento, y por eso el seguimiento postoperatorio y el tratamiento indicado no son opcionales. Un episodio de rechazo detectado a tiempo suele revertirse; uno ignorado puede costar el injerto.

¿Consulta por trasplante de córnea?

Agende en línea o llame al consultorio que le quede más cómodo.

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