Enfermedades de la Superficie Ocular
La superficie ocular es la primera lente del ojo. Cuando se altera, la visión fluctúa, arde y molesta, aunque la graduación sea perfecta.
Síntomas frecuentes
Entre los síntomas comunes de una enfermedad de la superficie ocular se pueden incluir:
- Borde del párpado enrojecido, irritado.
- Picor en los ojos.
- Ojos llorosos.
- Sensación de un cuerpo extraño.
- Sensación de tener arena o arenilla en el ojo.
- Ardor o escozor.
- Visión fluctuante.
- Dolor en los ojos.
Por qué es tan común en Panamá
El clima tropical y, sobre todo, la exposición prolongada al aire acondicionado en oficinas y vehículos aceleran la evaporación de la lágrima. A eso se suma el uso sostenido de pantallas, que reduce la frecuencia de parpadeo de forma marcada. Es una combinación que se ve todos los días en consulta.
Tratamiento
Dependiendo de la severidad de la enfermedad de la superficie ocular, podemos prescribir un curso de higiene del párpado —basado en el lavado regular con agua tibia— y lágrimas artificiales para la inflamación crónica.
En casos más severos se necesitarán medicamentos recetados para ayudar a mantener la visión clara y cómoda. Es importante asistir a la consulta oftalmológica para una evaluación y un tratamiento idóneos: los síntomas de esta familia de enfermedades se parecen mucho entre sí, pero el tratamiento correcto depende de cuál sea la causa.
Preguntas frecuentes
Si me lloran los ojos, ¿cómo puedo tener ojo seco?
Es la paradoja más frecuente de esta consulta. Cuando la película lagrimal es de mala calidad, la superficie se irrita y el ojo responde produciendo una lágrima refleja, acuosa y abundante, que no lubrica bien. El resultado es un ojo que lagrimea y a la vez está seco.
¿Las lágrimas artificiales de farmacia son suficientes?
En casos leves pueden bastar, preferiblemente sin preservantes si se usan varias veces al día. Pero si el problema es blefaritis o disfunción de las glándulas del párpado, lubricar solo alivia el síntoma sin tocar la causa. Ahí hace falta higiene palpebral dirigida y, en casos más severos, medicamento recetado.
¿Cuándo una lesión de la superficie ocular deja de ser banal?
Cuando crece, cuando tiene aspecto gelatinoso o vascularizado, cuando invade la córnea o cuando aparece en un paciente inmunosuprimido. Evaluamos todas las lesiones a nivel de la superficie ocular que puedan condicionar la sospecha de una lesión maligna, y ante la duda se biopsia.
¿Consulta por enfermedades de la superficie ocular?
Agende en línea o llame al consultorio que le quede más cómodo.