Saltar al contenido

Consulta Oftalmológica para Niños y Adultos

Muchas enfermedades de la retina y del nervio óptico no tienen tratamiento cuando se diagnostican en etapas avanzadas. Esa sola frase explica por qué existe la revisión periódica.

Qué incluye la consulta

Contamos con consulta general de oftalmología para niños y adultos. Numerosas enfermedades distróficas y degenerativas de la retina y del nervio óptico no tienen tratamiento si se diagnostican en etapas avanzadas; de ahí la importancia de la prevención visual.

Las enfermedades más frecuentes que se detectan en consulta suelen ser conjuntivitis, queratitis, problemas de saco lagrimal, estrabismos, patología de retina, glaucoma y tumores.

La refracción no es un trámite

En la consulta evaluamos la refracción o graduación de la vista. Si ésta no se hace con rigurosidad, aparecen enfermedades de polo anterior e incluso estrabismos como respuesta a un sobreesfuerzo visual sostenido.

En el niño esto pesa aún más: un defecto refractivo no corregido durante el periodo de desarrollo visual puede derivar en ambliopía —el llamado ojo perezoso—, que después de cierta edad ya no se recupera del todo. Ahí el calendario importa tanto como el diagnóstico.

Señales que conviene no dejar pasar en el niño

  • Se acerca demasiado a la pantalla, al libro o al televisor.
  • Entrecierra los ojos o ladea la cabeza para mirar.
  • Un ojo se desvía, de forma constante o intermitente.
  • Se queja de dolor de cabeza al terminar la jornada escolar.
  • Ojo rojo, lagrimeo o secreción que se repiten.
  • Rendimiento escolar que baja sin una causa clara.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad debe revisarse la vista un niño por primera vez?

Idealmente antes de entrar a la escuela, alrededor de los 3 o 4 años, aunque cualquier signo de alarma justifica adelantarla. Si hay antecedentes familiares de estrabismo, ambliopía o defectos refractivos altos, conviene revisar antes. Un niño no se queja de ver mal porque no tiene con qué comparar.

¿Cada cuánto debe revisarse un adulto sano?

Como referencia general, cada uno o dos años en el adulto sin síntomas, y anualmente a partir de los 40 años o si existen antecedentes de glaucoma, diabetes o hipertensión. Su caso concreto puede requerir otro intervalo y se le indica en la consulta.

¿La graduación de la vista es solo para saber qué lentes usar?

No. Una refracción hecha sin rigor deja pasar defectos que el paciente compensa con esfuerzo, y ese sobreesfuerzo visual sostenido puede manifestarse como cefalea, enfermedades del polo anterior e incluso estrabismo. La refracción es también una herramienta diagnóstica.

¿Consulta por oftalmología para niños y adultos?

Agende en línea o llame al consultorio que le quede más cómodo.

WhatsApp